LA DONCELLA DE AMPATO, UNA HISTORIA FASCINANTE DE CONSERVACIÓN Y TECNOLOGÍA

La Doncella de Ampato causó sensación en el mundo científico, por lo bien conservada que estaba, entre mayo y junio de 1996, fue exhibida en la sede del National Geographic Society, en Washington, en una urna especialmente climatizada por Carrier, y después fue donada a la Universidad Católica de Santa María de Arequipa en la República de Perú.

Edición Digital Septiembre 2022




La doncella de Ampato fue una adolescente sacrificada para aplacar a la deidad de la montaña, responsable de controlar el clima que traía hambre o abundancia a la comunidad Inca. Si la roca volcánica no la hubiera cubierto los detalles de su sacrificio, hace 500 años, no se conocería. Pero su descubrimiento trajo otros problemas. Sin la refrigeración mecánica que ofreciera la temperatura congelante de su ataúd en los Andes, su cuerpo pronto se descompondría.
Después de una angustioso descenso, de 12 horas de marcha forzada sobre un burro y un viaje nocturno en autobús, la Doncella de Ampato encontró un hogar temporal en un congelador doméstico en la Universidad Católica de Santa María, en Arequipa, Perú. La antropóloga estadounidense que la descubriera, Dra. Johan Reinhard, la llamó la Viuda de la ancestral cultura Inca, no obstante, su centenaria conservación demandaba un cofre refrigerante donde la temperatura y humedad fueran controlados con precisión y al mismo tiempo permitiera mostrarla al público y a los estudiantes. La Sociedad de National Geographic, patrocinadora de las exploraciones de la Dra. Reinhard, solicitó a Carrier la construcción y donación de dos cofres idénticos que permitieran la muestra de la doncella de hielo, mientras preservaban su delicada temperatura y humedad. A los ingenieros de Carrier les tomó cerca de tres meses el diseño y construcción de un producto que normalmente toma dos años. ¿Cómo? modificando un producto existente que ya había probado su efectividad al enfriar miles de habitaciones de hoteles y moteles en todo el mundo. Cuando La Doncella de Ampato voló a Washington, D.C. y fue exhibida en el Pasillo de los Exploradores del National Geographics, más de 100,000 personas tuvieron la oportunidad de aprender sobre la antigua cultura Inca, cuya sofisticación y logros aún nos asombran.
El rol de Carrier en la conservación se mantiene como la de los científicos de todos los campos que siguen en espera de su oportunidad para observar su propia ventana al pasado.
“La conservación a largo plazo, es algo nuevo, así nunca sabremos que puede suceder” menciona Reinhard “La menor falla podría dañar a la momia para siempre, pero gracias a Carrier y al cuidado constante que el equipo le proporciona podremos seguir aprendiendo de La Doncella de Ampato por mucho tiempo”.
A la fecha, el cuerpo de La Doncella de Ampato se encuentra en el Museo Santuario de Altura del Sur Andino de la Universidad Católica de Santa María de Arequipa, Perú. Se encuentra en un congelador especial, protegida del medio ambiente por una cámara de vidrio cerrada al vacío. La urna está asegurada con perfiles de acero y tiene en su interior dos capas de plexiglás. El interior de esta urna se encuentra a una temperatura controlada de -19 °C, para evitar la descomposición del cadáver, con luz bastante débil para evitar la propagación de bacterias.