LOS SISTEMAS DE GESTIÓN ENERGÉTICA UNA MEJORA EN EL DESEMPEÑO ENERGÉTICO

La gestión energética se puede definir como la suma de medidas planificadas y llevadas a cabo para conseguir el objetivo de utilizar la mínima cantidad posible de energía manteniendo inalterables los niveles de confort y productividad.

Edición Digital Septiembre 2022




Una correcta gestión energética como especifica la Norma ISO 50001, es crucial para cualquier organización, teniendo en cuenta las exigencias de sostenibilidad de la actual coyuntura económica, especialmente para las empresas industriales.

De acuerdo con la nueva Directiva Europea 2012/27/UE relativa a la eficiencia energética aprobada el 25 de octubre de este mismo año, se obliga a los estados miembros a renovar un mínimo de edificios públicos e impone auditorías energéticas a las grandes empresas.

Los requerimientos que el propio mercado va imponiendo hacen que la gestión ambiental en general, y la gestión energética en particular, sean piezas clave para el desarrollo de las empresas. Además, en los últimos años se han abierto varios debates relacionados con el uso de las energías primarias y todos apuntan a una misma conclusión: es indispensable racionalizar el uso de la energía a escala mundial para poder asegurar un futuro sostenible.

Los actuales esfuerzos de las Administraciones Públicas por fomentar la eficiencia energética y el uso de las energías limpias incluyen entre sus medidas potenciar la implementación de Sistemas de Gestión Energética (SGE), con el fin de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y desarrollar modelos de sostenibilidad de desarrollo económico.

La Norma ISO 50001, especifica los requisitos para que una organización que haya implantado un  Sistema de Gestión de la Energía alcance una mejora continua en su desempeño energético.

La finalidad última de la Norma es facilitar a las organizaciones, independientemente de su sector de actividad o su tamaño, una herramienta que facilite la reducción de los consumos de energía, los costes financieros asociados y, consecuentemente, las emisiones de gases de efecto invernadero.