BASF Y SIEMENS ENERGY COOPERARÁN EN EL ÁMBITO DE LA GESTIÓN DEL CARBONO

Como parte de una asociación estratégica, BASF y Siemens Energy planean acelerar la implementación comercial de nuevas tecnologías diseñadas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Combinando la experiencia tecnológica de BASF con el innovador portafolio de productos y servicios de Siemens Energy, BASF pretende ampliar su liderazgo en la reducción de las emisiones de CO2 en la producción química. Se están estudiando varios proyectos piloto en su planta de Ludwigshafen, Alemania.

Los posibles proyectos piloto incluyen la cons-trucción de un electrolizador PEM (membrana de intercambio de protones) para la producción de hidrógeno con una potencia de 50 megavatios, con la posibilidad de ampliar la capacidad de forma modular, y la instalación de una bomba de calor térmica de alta temperatura de 50 megavatios para generar vapor de proceso a partir del calor residual en una planta de producción.

Además, se está evaluando una modernización de la red eléctrica en el emplazamiento de Ludwigshafen, utilizando productos digitales y optimizados para el CO2 de Siemens Energy. Además, se está realizando un estudio para evaluar el potencial de desarrollo de sistemas comunes y convertidores catalíticos con el fin de aumentar la eficiencia de las plantas de electrólisis (electrólisis PEM) y para colaborar en la generación de electricidad a partir de la energía eólica.

BASF ha buscado una mayor reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero en el ámbito de su Gestión del Carbono desde 2018. Hasta el año 2030, el nivel absoluto de las emisiones de BASF tiene como objetivo no superar el de 2018. Con un aumento sustancial previsto de los volúmenes de producción, esto significa una nueva reducción de la intensidad de las emisiones en torno al 30% en este período. Junto con la disponibilidad de nuevas tecnologías desarrolladas y el mayor uso de energías renovables, BASF también pretende seguir reduciendo sus emisiones en términos absolutos más allá del año 2030. Esto llevará a un aumento significativo de la demanda de BASF de electricidad procedente de fuentes renovables.

BASF y Siemens Energy han firmado un memorando de entendimiento para su asociación estratégica, que se centrará sobre todo en apoyar a la empresa química en la consecución de sus ambiciosos objetivos climáticos. Para Siemens Energy, la asociación representa un paso clave hacia la consecución de sus objetivos estratégicos, a saber, la generación de electricidad y calor con bajas emisiones o sin ellas, la transmisión y el almacenamiento de electricidad, una menor huella de carbono y un menor consumo de energía en los procesos industriales, así como la configuración de una economía del hidrógeno sustentable.